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Si bien el ejecutivo no ocupaba el cargo en condición de titular, los jueces tuvieron en cuenta que era el encargado de pagar los salarios e impartir órdenes al dependiente, por lo que no podía desconocer su deficiente registración laboral y que cobrara una parte en negro. La opinión de los expertos
Publicado Miércoles 24 de Agosto de 2011 en Abogados
El director suplente de una compañía cumple un rol potencial y en expectativa.
Por lo general,no interviene en el proceso de toma de decisiones societarias, no participa en la administraciónde la empresa y es muy difícil que tenga a su alcance alguna posibilidad deevitar una supuesta maniobra fraudulentapor la que los empleados pudieran hacerlo responsable.
Es por ello que, generalmente, cuando se buscaresponsabilizar a un director por incumplimientos laborales y previsionales,las demandas suelen recaer enquienes son titularesde ese cargo.
Sin embargo, en una reciente sentencia de la Cámara laboral, los magistrados decidieronprofundizar la fundamentación de la condena personal a un director suplentey entendieron que los incumplimientos laborales y previsionales, en los que incurrió la empresa demandada,no escaparon al conocimiento que aquél.
En esta causa, los camaristas advirtieron que éste erauna de las personas encargadas de pagar el salario y de impartir órdenesa un dependiente que fue despedido, que percibía parte de su remuneración "en negro" y, además, estaba deficientemente registrado. Por esta razón, decidieron condenarlo.
Los detalles del caso El empleado se presentó ante la Justicia para reclamar las indemnizaciones correspondientes luego de ser despedido.
Pero no solo demandó a la empresa. También presentó su reclamo judicial contra los directores titulares de la compañía yhasta contra el director suplenteporquele pagaban parte de su salario de manera informal. A tal efecto, explicó que ellos habían conformado el directorio de la firma durante más de ocho años, que fue el tiempo que duró la relación laboral.
Tras evaluar las pruebas aportadas a la causa, el juez de primera instancia hizo extensiva la condena a las personas físicas porque entendió que "el registro deficiente de la prestación laboral constituyóun severo incumplimientoque justifica su condena personal en los términos de los artículos 54, 59 y 274 de la Ley de Sociedades Comerciales". Para decidir de esta manera, tuvo en cuenta las declaraciones testimoniales de otros dependientes quienes destacaron queel empleado percibió parte de su remuneración en forma clandestina durante el transcurso del contrato de trabajo.
Sin embargo, la Justiciano extendió la responsabilidad al director suplente, por lo cual, tanto el querellante como la empresa -en lo respecta a los directores titulares- decidieron apelar la sentencia ante la Cámara.
Así, los jueces sostuvieron que "en tal contexto, no llega cuestionado quelas personas físicas demandadas participaron en el fraude contractual del dependiente. Por ello resulta indudable que tenían -o cuanto menos debieron tener- conocimiento acerca de las maniobras de fraude cometidas en perjuicio del dependiente, circunstancia quejustifica la condena solidaria y a título personal por la falta de cumplimiento de las obligaciones asumidas-e incumplidas- en nombre del ente social". "Por aplicación de las normas de la Ley de Sociedades referidas,es justo que la condena se haga extensiva sobre quien resultó responsablede lo que, en definitiva, puede calificarse como una conducción irregulardel ente de existencia ideal al mantener al dependiente sin inscripción, en forma contraria a la legislación vigente", agregaron los magistrados. Y agregaron que esa maniobra significó "la configuración voluntaria y directa de conductas tendientes adesbaratar los derechos laborales de un trabajadorque, sin dudas, se tradujeron en un mero recurso" para violar la ley (artículos 8 y 10 Ley 24.013), el orden público laboral (artículos 7, 12, 13, y 14 LCT), la buena fe (que obliga al empresario a ajustar su conducta a lo que es propio de un buen empleador).
¿Qué sucedió con el director suplente? El trabajador se agravió por cuanto el juez de grado rechazó la acción interpuesta contra la persona que ocupaba el cargo de director suplente. Sucede que, para el magistrado,no quedó acreditado en la causa que el codemandado formara parte de la sociedad empleadora.
No obstante,los testigos lo señalaron como "uno de los jefes" y como una de las personas encargadas de pagar el salario. En base a ello, los camaristas concluyeron: "Resulta indudable su intervención en la actividadrealizada por el ente de existencia ideal, aún sin haber participado formalmente en el mismo, situación ésta expresamente contemplada enla normativa vigente que prevé la responsabilidad solidariade quien, sin ser parte del ente de existencia ideal,controle su voluntad a discreción". Por ello, los jueces terminaron condenando a la empresa y a sus directores titulares y suplentespor un total de $405.677,74.
Precisiones "En el caso, la sala VII no tuvo en cuenta para condenar al director suplente su condición de tal,sino las pruebas que hubo en la causa que indicaban que el mismo impartía órdenesy era el que físicamente pagaba los salarios no registrados", explicó Juan Carlos Cerutti, socio del estudio Cerutti - Darago & Asociados. "Es decir, no es un caso de jurisprudencia en el cual haga lugar a la condena de una persona que, si bien integra el directorio de una empresa, solo lo hace cuando falta uno de los titulares", explicó. "No existen condenas serias contra la figura del director suplente,si bien sí existen muchas demandas en las cuales lo involucran, pero que, en general, no prosperan por el propio hecho de quedicha figura no participa en las decisiones de la empresa, por su propia definición de suplente", agregó. en tanto, para Juan Manuel Minghini, socio del estudio Minghini, Alegría & Asociados, "resulta más importante acreditar fehacientemente que el director o socio no cumplieron actividad personal alguna en la empresa, que la denominación o cargo que se le otorgue". "Es muy importanteprobar que el socio o director no llevó a cabo tarea ni injerencia algunaen la actividad de la compañía, para eludir de responsabilidad. También resulta esencial demostrar que no se cumplieron actos de control, tanto de la sociedad, como de los empleados", añadió. Esteban Carcavallo, socio del estudio Severgnini, Robiola, Grinberg & Larrechea, indicó que pronunciamientos como el comentado "pasaron por alto, como sucede respecto de los directores titulares, los criterios y patrones de atribución de responsabilidad seguidos por la doctrina mercantil y civil". "Es decir, el director no es responsable si por alguna razón no participó de la deliberación y toma de decisióno si habiendo intervenido dejó sentada en el acta su discrepancia con la decisión adoptada", explicó. De esta manera, el especialista enfatizó que "esto se aplica al suplente, en tanto no haya reemplazado al titular".
Fuente: iprofesional
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