IEFER Profesional
Luis de Guindos dirigía la filial del quebrado banco en España y Portugal. Ahora, junto a Rajoy, deberá llevar a buen puerto un exigente programa económico
Publicado Miércoles 21 de Diciembre de 2011 en Economia
Luis de Guindos, de 51 años, es el el nuevo ministro de Economía de España. Lo curioso es que antes de ocupar este cargo fue presidente para su país y Portugal del quebrado banco Lehman Brothers.
El funcionario ya se había desempeñado en el ámbito público, como miembro del Gobierno de José María Aznar.
Ahora ocupará un puesto clave en el Gobierno de Mariano Rajoy, donde deberá llevar a buen puerto un exigente programa económico, que combina austeridad y reformas, para enderezar la economía de un país amenazado por la recesión y castigado con un desempleo récord.
Su objetivo principal será tranquilizar a unos mercados financieros escépticos ante la salud financiera de España en plena crisis de la deuda europea.
¿Quién es Luis de Guindos?
Nacido el 16 de enero de 1960 en Madrid, Luis de Guindos dirigió la sociedad de consultores financieros AB Asesores antes de trabajar en el Ministerio de Finanzas, donde estuvo entre 1996 hasta convertirse en secretario de Estado de Economía, entre 2002 y 2004.
Tras la llegada de los socialistas al poder, volvió al sector privado para presidir Lehman Brothers para España y Portugal entre 2006 y 2008, año en que pasó a Nomura Securities, que se había hecho cargo de los activos europeos del banco en quiebra.
Casado y con dos hijos, De Guindos es actualmente director del Centro del Sector Financiero, un organismo de estudios creado por PriceWaterhouseCoopers (PwC) y el IE Business School de Madrid.
También forma parte del consejo de administración de la eléctrica Endesa, filial del grupo italiano Enel.
Austeridas y reformas
"Rajoy ha lanzado un mensaje claro y diáfano: austeridad y reformas para defendernos dentro del euro", declaró a finales de noviembre en un coloquio económico organizado en Madrid.
Ese programa fue precisamente el asumido por el nuevo presidente del Gobierno en su discurso de investidura del lunes, en el que anunció nuevos recortes presupuestarios para 2012 en el sector público, de al menos 16.500 millones de euros, para intentar contener el déficit del país.
España se ha fijado como prioridad la reducción de su déficit público, apuntando a un 6% del PBI en 2011, después a haber alcanzado un 11,1% en 2009 y un 9,3% en 2010.
Pero este objetivo podría no ser alcanzado, según advirtió Rajoy, que prevé 10.000 millones de euros de ahorro suplementarios si el déficit es finalmente del 7 por ciento.
También dijo que pronto haría varias reformas, sobre todo en el sector bancario, eslabón frágil de la economía de España desde el estallido de la burbuja inmobiliaria en 2008, y en el mercado laboral, castigado con un porcentaje de desempleo del 21,52%, un récord entre los países industrializados.
Sobre estos temas, De Guindos ya dio a conocer sus puntos de vista. "La mitad del sistema financiero necesita una nueva ronda de reestructuración", apuntó y abogó también por la creación de un "banco malo" que absorba los activos tóxicos inmobiliarios de las entidades en una estructura gestionada por el Estado.
En cuanto al mercado laboral, se mostró muy crítico con su rigidez, considerando que "no puede ser que cuando la actividad cae las empresas despidan automáticamente a los trabajadores temporales".
"No puede ser que a una empresa cuyos ingresos caen un 50%, el convenio del sector le imponga subas salariales de la inflación más dos puntos", apuntó asimismo.
De Guindos también abogó por una reforma del mercado inmobiliario, estimulando por ejemplo el mercado de alquileres para liquidar el sobrante de viviendas vacías, indicó AFP.
Fuente: iprofesional
Copyright © IEFER, 2009. Todos los derechos reservados