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La canciller alemana y el presidente francés se reunirán con el objeto de analizar medidas que le permitan a la Unión Europea salir de su encrucijada. El encuentro se producirá días antes de la Cumbre que tratará la reforma de los estatutos de la Eurozona
Publicado Sábado 3 de Diciembre de 2011 en Finanzas
Este lunes,el presidente francés Nicolas Sarkozy se encontrará con la canciller alemanaAngela Merkel.
La intención del mandatario galo es tratar que la Eurozona, o quizá la Unión Europea, supere su más difícil encrucijada:si sigue unida o se parte. La reunión entre ambos se agendó sobre la marcha el pasado jueves, tras las palabras del mandatario francés.
Es por eso que seconsidera que ese fue un día clave para el futuro de Europay así lo aseveran los analistas consultados por este medio. En un mensaje, el mandatario francés propuso "una refundación de la Eurozona, con mayor disciplina fiscal". "Es preciso esbozar medidas conjuntas, frenar la crisis de endeudamiento soberano yasegurar un futuro para el euro", agregó. El tono de sus palabras estuvo cargado de dramatismo, pues afirmó que siel accionar de la"eurozona no cambia rápidamente,el mundo continuará adelante sin la moneda común".
Una reunión clave La reunión del lunes será laprevia de otra mucho más importante, que está agendada para los días jueves 8 y viernes 9.
La trascendencia de ambas es tal que llevó a decir al flamante director gerente del BCE,Mario Draghi, que lapróxima semana será "crítica"para elfuturo de la moneda común. Draghi se enrola en la idea de avanzar en un pacto fiscal y monetario que incluya a un determinado grupo de países. Sarkozy sostuvo que laEurozona y la UE no son opciones, sino necesidades agudizadas por la crisisde endeudamiento soberano. Dicho encuentro tambiénserá clave para definir la suerte de los países periféricos,que son los más afectados por la crisis, que de alguna manera fueron víctimas de lo que ocurrió a partir del 20 de octubre de 2009, cuando el ministro griego de Hacienda, Yioryios Papaconstantinu declaraba a su país en situación de colapso.
A partir de ese día,todo cambió para la eurozona y su moneda. Pasó el tiempo y al inicio de la última semana completa de noviembre, el comisario económico de la UE, Olli Rehn, determinó que "tenemos apenas ocho días,desde este viernes, parasalvar la moneda comúnen su forma actual. Pero, en realidad, lo quese juega es el destino de la UE".
El futuro de la UE en medio de elecciones Sarkozy viene redoblando su apuesta en rescatar la eurozona del abismo, tambiéncon los ojos puestosen los comicios presidenciales de mayo. Del otro lado,Angela Merkel no las tiene todas consigo,pues arrastra varias derrotas regionales en su país a lo largo de todo el año. Pero ello no le impide promover cambios en los tratados fundacionales. La canciller alemanabusca replantear la constitución de la UE,no sólo la Eurozona, pero se mantiene muy firme en el esquema actual. Tal es así que este viernes, al defender al euro, que según dijo era más fuerte que el antiguo marco alemán, advirtió que los europeosenfrentan una larga y dura "maratón"para recuperar la credibilidad perdida.
"Resolver la crisis de deuda soberanaes un proceso y el mismo tomará años", dijo Merkel en una audiencia ante el Parlamento.
La cancillerreclamó un enfoque de largo plazopara llevar a cabo una integración fiscal más estricta en la zona euro, con una disciplina presupuestaria más severa, perodescartó la posibilidad de unamasiva emisión de dineropor parte del Banco Central Europeo,tal como lo hiciera la Reserva Federal de Estados Unidos años atrás, para hacer frente a las consecuencias de la crisis de hipotecas subprime.
"ElBCE tiene una tarea distinta a la de la FEDo al Banco de Inglaterra", dijo la líder alemana.
Sin embargo, un diario de su país publicó que Merkelestaba dispuesta a evaluar que la entidad reforzara sus compras de bonosde países en problemas como una solución puente hasta que los controles presupuestarios tomen forma.
Pese al rumor, a una semana de la cumbre de la Unión Europea, que es vista como clave para el bloque monetario,la alemana descartó emitir eurobonos como una solución a la crisis, al afirmar que infringía la Constitución alemana.
En vez de eso, llamó a una combinación demayores poderes europeos para controlar los presupuestos nacionales-para que sean incorporados en las reformas al Tratado de la UE-, y un uso inteligente del fondo de rescate del bloque para estabilizar a los mercados. En su discurso del jueves,Sarkozy recibió con agrado el llamado de Alemania para encarar unnuevo tratadoque sea más estricto en cuanto a disciplina fiscal pero, a diferencia de Merkel, no hizo mención de los mayores poderes para la Comisión Europea.
En vez de eso, el líder francésllamó a una Europa "intergubernamental",en la cual los presidentes y primeros ministros de los países de la zona euro sean los últimos árbitros sobre los presupuestos nacionales.
Sus opositores lo acusaron de abogar por un "tratado de austeridad" dictado por Alemania.
Merkel salió a refutar tales acusaciones,al afirmar que era "engañoso" sugerir que los alemanes estaban tratando de dominar a Europa.
Como contrapartida,Sarkozy considera que es necesario cambiar totalmente el rol del Banco Central Europeoy dotarlo de las facultades para que pueda operar como su par del otro lado del Atlántico, es decir como un emisor de última instancia, al estilo de la Reserva Federal.
Fuente: iprofesional
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