IEFER Profesional
Fabricar artículos con "ADN" nacional pasó a ser una suerte de competencia entre sectores. El jurado es el propio Gobierno, que le declaró la guerra a lo importado. Claro que no todos están en igualdad de condiciones para ganar. En esta investigación, los que están cerca de llegar a la final
Publicado Miércoles 14 de Diciembre de 2011
El duro contexto internacional y los enormes riesgos de un Brasil empujando menos, de a poco, están reavivando el histórico debate "industria nacional vs. bienes importados".
Prácticamente todos los funcionarios del Gobierno, vinculados con áreas económicas o productivas, vienen reflotando susdiscursos "pro Made in Argentina"y alertando sobre una inminente avalancha de contenedores cargados de bienes "a precios de ganga", que podrían arrasar con las empresas nacionales y poner en riesgo miles de puestos de trabajo.
Así, la expresión "defender el mercado interno" en los últimos mesesse fue colando en gran parte de los discursosde funcionarios como Amado Boudou o Débora Giorgi y hasta fue el eje principal en varios de los discursos de Cristina Kirchner.
De hecho, fue la propia Presidenta quien terminó por encender la mecha del debate al declarar: "Es necesario no depender de la importación, por esono queremos importar ni un clavo y que todo sea producto argentino".
Frente a esta postura,los industriales hoyaplauden de pie, incluso con ovaciones, como unaseñal inequívoca de aprobación frente a cada una de estas expresiones oficiales.
Como contrapartida, losempresarios importadoresse convirtieron en losclaros perdedoresde esta contienda, especialmente luego de conocerse queelsecretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, pasó a concentrar nuevas funciones, que antes dependían del Ministerio de Industria. En efecto, el surgimiento de este "Super Moreno"puso en alerta a cientos de ejecutivos de empresas que traen productos de afuera, dado que bajo su figura quedó el manejo delas "temidas" licencias no automáticas y la aprobación demedidas antidumping, con las que se premian a la industria nacional y se castiga a todo lo importado. En este contexto de "mano dura" frente a losbienes del exterior, surgeuna pregunta inevitable:¿puedela Argentinacerrar sus fronterasy aplicar la controvertida expresión "vivir con lo nuestro"? ¿Sería viable entoncesla producción y la economía en general si hipotéticamente se decidieran cerrar las fronteras para evitar el ingreso de bienes importados?
En definitiva, ¿es posible en la Argentina fabricar todo lo que se consumey, ni siquiera, depender de ese "famoso" clavo al que hizo referencia la Presidenta?
El "semáforo" del Made in Argentina Para responder este interrogante, resulta clave analizar de qué se habla cuando se hace referencia a la "Industria Argentina".
En buen romance, qué porcentaje genuino de partes y piezas es realmente fabricado en el país para que el producto terminado no sea el resultado de un mero proceso de ensamble.
En este sentido, un revelador informe de la UIA, bautizado "El rompecabezas productivo argentino" -firmado porloseconomistas DiegoCoatz,Fernando García Díaz y Sergio Woyecheszen-, destaca las diferentesrealidades que atraviesan cada una de las ramas claves de actividad.
Según el pormenorizado documento, la Argentina"presenta las características de una economía semi-industrializada", "a medio camino entre la de los países centrales o desarrollados y la de las naciones más pobres".
El informe resalta que, existe una rica trama de encadenamientos industriales. Sin embargo,éstos exhiben las huellas "de años de desarticulación productiva, lo cual se manifiesta en la elevada cantidad de sectores con bajo nivel de integración nacional".
Así, mientras los expertos de la UIA detectaron18 sectores con un alto contenido local genuino, como contrapartida relevaronmás de 40 ramas de actividad-entre industria, agro y servicios- dondeocurre todo lo contrario, ya sea porque poseen muy bajo nivel de valor agregado o porque dependen mucho de losinsumos importados.
En este contexto,iProfesional.comelaboró un "semáforo" de la industria, donde, a través de sus clásicos colores, queda reflejado cuáles son las ramas de actividad queincluyen más componentes argentinosy, como contrapartida, en cuáles todavía sus productosposeen un mayor nivel de "ADN" asiático o brasileño, a pesar de llevar sello local.
Luz verde: sectores con alto nivel de componentes nacionales
• Línea blanca Es un sector que en 2011 está por batir un nuevo récord histórico en niveles de producción.
Según Hugo Ganim, presidente de la cámara que nuclea a fabricantes de cocinas,esta rama de actividad "esuna de las queintegra mayor porcentajede componentes fabricados en la Argentina, a contramano de lo que pasa, por ejemplo, en el rubro de la electrónica".
-Heladeras:este año se fabricarán más de 1 millón de unidades. Según Roberto Lenzi, presidente de la empresa Briket, "actualmente, cerca del75% del valor de una heladeraque sale a la venta está explicado porcomponentes nacionales. Únicamente eltemporizador y el compresorse estánimportando de Asia o Brasil y representan el 25% restante".
Otro punto a destacar es que, de la mano del incremento de las medidas proteccionistas, actualmente8 de cada 10 unidades que se comercializan en el país son argentinas, cuando en 2003, apenas eran sólo 3.
-Cocinas:según Ganim, "hoy prácticamenteel 100% de las piezas que incorporamos están producidas en la Argentina".
En algunos casos, algunos insumos plásticos necesariamente deben importarse, pero todo el trabajo de matricería se realiza íntegramente en el país.
En el caso de las cocinas, actualmenteel 95% de lo que se vende es nacional, mientras que en 2003, el market share llegaba al 70 por ciento.
-Lavarropas:un caso testigo es el de la empresa Mabe que iniciará la producción de equipos de carga frontal en 2012 con un contenido local del orden del 50% pero planea llevar esa proporciónal 85% en el transcurso del tiempo.
Elmercado internotambién estádominado por los lavarropas nacionales: desde 2003 a esta parte, las importaciones se desplomaron un 50%, mientras que la producción localse disparó un 210%, superando holgadamenteel millón de unidades fabricadas.
De este modo, actualmente,hoy 9 de cada 10 lavarropasque se venden en el paísson argentinos. El 10% restante se divide entre productos de Brasil, China y la Unión Europea.
• Pequeños electrodomésticos La empresa Liliana es uno de los casos testigos. Si bien en la Argentina ingresan pequeños electrodomésticos de Asia poru$s225 millones anuales, la empresa acaba de iniciar la fabricación de una planta para aumentar la producción y sustituir importaciones por el 20% de ese total.
Además, desde la empresa aseguran que el80% promedio de los componentesde sus ventiladores, aspiradoras, licuadoras, batidoras, exprimidores, cafeteras, pavas y planchas, sonnacionales.
• Calzado Es uno de los rubros donde el Gobierno más combate frente a lo importado, especialmente contra los productos que llegan desde Brasil.
Y, gracias al apoyo oficial, la realidad que atraviesan las empresas del sector es "óptima", tal como lo define el gerente de la Cámara de la Industria del Calzado (CIC), Horacio Moschetto.
En 2011, las cerca de1.500 empresas, que emplean a 70.000 empleados, están alcanzando el récord histórico de115 millones de pares fabricados localmente, una cifra que quintuplica a las importaciones.
De ese total,el 60% son calzados de cuero, por lo cual, "en ese caso prácticamentetodos los insumos son nacionales",aseguró Moschetto.
"En esta industria hay algo de ensamble y se importan algunas suelasy capelladas, pero es la minoría. Diría quecerca del 90% de todo lo que el país vende en el mercado interno tiene trabajo e insumos argentinos. Y no son muchos los rubros que pueden decir esto", disparó Moschetto.
• Textiles Según datos brindados por la Fundación ProTejer, el 60% de lo que se comercializa es nacional y el resto importado.
Sin embargo, en cuanto al origen de la materia prima, hay variaciones en relación al tipo de producto. Eldenim, por ejemplo, la tela para hacer jeans, uno de los principales caballitos de batalla de la industria, "se hace en un 100% en la Argentina, gracias a las políticas como las licencias no automáticas y las medidas antidumping", señaló el economista Mariano Kestelboim.
Además, según el Gobierno, la proporción de insumos nacionales viene creciendo ininterrumpidamente.La ministra de Industria, Débora Giorgi, destacó que "la Argentina retomó el camino de fabricar el producto terminado".
"Se avanzó en la industrialización ya que desde 2008 se frenó el nivel de importaciones de indumentaria y de textiles, mientras queel consumo interno de algodónsiguió creciendo, abastecido por la industria nacional", aseguró la funcionaria.
Fuente: iprofesional
Copyright © IEFER, 2009. Todos los derechos reservados