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Los mercados ya descuentan su default, tras reconocer que sólo puede pagar sueldos hasta octubre. Preocupa el contagio a otros países y se manejan tres escenarios posibles. Del otro lado del Atlántico, el dólar mira atento lo que pasa con la moneda común. El impacto en la Argentina
Publicado Martes 13 de Septiembre de 2011 en Finanzas
Paralos inversoresdel mundo yaes un hecho:Grecia no se salvará de la bancarrota.En verdadlos países no quiebran, si bienen la jerga suele usarse esta terminología.
Prueba de ello lo dan los rendimientosque ofrecen sus bonosque, para quien quiera comprarlos,ofrecen entre un 50 y un 60%de rentabilidad.
En buen romance, losmercados ya prevén una quita de hasta el 60%en la casi descontadamoratoria griega.
"Lasprobabilidadesde que Grecia vaya a la bancarrotason tan altasque se podría decir queno hay forma de evitarlo", sentenciaba tiempo atrás, Alan Greenspan, ex titular de la FED y "viejo conocedor" de mercados y escenarios de crisis.
Pero el problema no es sólo ese país. En definitiva,su aporte al PBIeuropeo no llega al 3%.
El foco de preocupación está en lo que viene. En elefecto "dominó" y en la actitud de los funcionarios del viejo continente.
Faltos de una rápida reacción, con fuertes desacuerdos entre ellos, sin saber bien cómo actuar,carentes de liderazgoy conintereses totalmente contrapuestos, tratan de jugar susúltimas cartaspara evitar algo que los inversores ya dan por descontado.
Y a la hora de hablar deintereses contrapuestosse observan "tres bandos" bien diferenciados. •Por un lado están "los indiferentes", como España, Italia, Portugal e Irlanda. Tratan de hacer sus deberes lo mejor que pueden y evitan tomar una postura. Es decir,no toman partido ni en contrade salvar a Grecia (quizá alguno de ellos necesite también una manito)ni tampoco a favor(porque estarían mostrando debilidad).
•Por otro están "los desconfiados". Aquí se ubican naciones como Holanda Austria, Eslovaquia y Eslovenia quesólo quieren seguir prestandodinero si (algo imposible)la nación helena aporta garantías. Un claro gesto de desconfianza a sabiendas de que no podrá afrontar sus compromisos.
•También estánlos "acorralados". En este grupo se ubica los dos "poderosos" de la zona: Alemania y Francia. Y están en esa situación porque sus propioshabitantes ya le están mostrandoa los mandatarios queno quierenpagar más impuestos parasalvar a otros países. Perotampoco pueden soltarle la manoa Grecia porque provocaría uncolapso de sus sistemas bancarios.
¿Le presto o no lo presto? En relación a este último grupo (Alemania y Francia) el gran dilema que se les plantea -en particular en el caso dela nación germana es quea su mandamás Angela Merkelesta "odisea griega" ya le estácomiendo su caudal político.
"Hoy se acortan los caminos. Porque los propios germanos le están diciendo a su canciller queno quieren seguir prestandoparafinanciar los problemas de otros", afirma el experto Gabriel Holand, de HR Global.
Recientemente Merkel perdió una elecciónen undistrito clave. Ahora, el propio ministro de Economía de ese país salió a mostrar su escepticismo de seguir aportando dinero para el rescate.
Pero, por otro lado, la mandataria sabe quebajarle el pulgar"sin anestecia" puede traerseveras consecuenciaspara susistema bancario.
Franciatambién se encuentra en unasituación similar.
Según datos de mercado, lasentidades francesastienen en su haber unos60.000 millones de eurosde "papelitos" (bonos) griegos. Y lasgermanas unos 40.000 millones.
Los primeros que sabende esta alta exposiciónson los inversoresque vienen huyendo despavoridos de dichas tenencias.
A punto tal que elSociete Generaleya llevaperdido un 70%desde sus máximos anuales,BNP Paribas un 55%yCredit Agricole un 61%.
En el caso del primero, el banco registrauna caída de 52.000 millones de euros en su valor de mercado,que actualmente está en 12.000 millones de euros.
Es decir,vale menosque el grupo de bebidas Pernod Ricard o la casa de modasChristian Dior.
Como si esto fuese poco, labanca y aseguradoras francesasno sólo son los mayores tenedores de bonos gubernamentales griegos, sino que también son losprincipales acreedores de Italia, otro país que está en el ojo de la tormenta.
Y falta algo más: Moody´s ya amenazó con la rebaja en sus calificaciones
¿De cuánto estamos hablando? La pregunta obligada es cuánto dinero necesita un país cuyos funcionarios confiesan abiertamente quesólo cuentan con dinero hasta octubreparapoder pagar sueldos. Es que Greciaadeuda unos 330.000 millones de euros.
Para hacer frente a susurgencias de corto plazonecesita que le den "oxígeno" por unos 8.000 millonesde euros.
Parapoder sobrevivir a largorequiere de que leaprueben el segundo tramodel rescate (110.000 millones de euros) que se resolverá en una reunión de urgencia pactada para este viernes por funcionarios de la Eurozona.
¿Y si no le aprueban el salvataje? Según el economista jefe del danés Saxo Bank, Steen Jakobsen,la quiebra de Grecia "exigiría de dos a tres billones de eurospara recapitalizar a la banca europea".
El analista ve como probable que "Grecia salga del euro y, con ella, uno o dos países más".
En su visión, dado que a mayor o menor velocidad, España y Portugal tratan de hacer los deberes lo mejor que pueden, "Italia sería el país más vulnerable".
De ahí el estado de "caos" y el "miedo" que se apoderó de los mercados.
Jakobsen se mostró muy crítico con el modo en el que los políticos están abordando la crisis: "Parecen creer que tienen todo el tiempo del mundo. Han querido resolver un problema de solvencia con liquidez yse están equivocando", disparó.
Países al banquillo de los "acusados" El llamado efecto "contagio" y sus consecuencias están a la orden del día.
Y esto toca a países comoItalia, Irlanda, Portugal e incluso España.
Fuente: iprofesional
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