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Este martes, la Justicia dará su veredicto por el crimen de su amiga Solange. La Fiscalía pidió perpetua por "homicidio agravado".
Publicado Martes 12 de Julio de 2011 en Abogados
Lucila Frend, la joven acusada de haber matado a su amiga Solange Grabenheimer, sabrá este martes si la Justicia la condena a prisión perpetua por homicidio agravado por "enseñamiento y alevosía", como pidieron la Fiscalía y la querella, o si decide absolverla por falta de pruebas.
El Tribunal Oral en lo Criminal 2 de San Isidro citó a una audiencia para las 12 en los tribunales de la calle Ituzaingó 340 de esa ciudad para dar a conocer su decisión.
Además, recién entonces se sabrá si los jueces Oscar Zapata, Lino Mirabelli y Hernán San Martín darán solo el veredicto o si también leerán los fundamentos que los llevaron a tomar la resolución.
La Fiscalía no solo pidió su condena a perpetua, sino que solicitó que la joven, de 25 años, que llegó en libertad al debate, sea detenida inmediatamente si es considerada culpable.
En sus últimas palabras antes del veredicto, Lucila aseguró: "Yo a Sol no la maté". Y mirando a los ojos a la madre de la víctima le pidió que le creyera: "Yo sé que en el fondo de tu corazón sabes que no la maté, te juro que tengo compasión por vos porque te metieron esto en la cabeza. Yo no maté ni voy a matar a nadie", dijo.
Tanto la defensa como la querella están convencidos de que los jueces seguirán lo que, respectivamente, cada uno le pidió el lunes 4 de julio pasado. Para Roberto Damboriana, representante de la familia Grabenheimer, habrá una condena "conforme a nuestra petición y a la de la Fiscalía" porque a su criterio hay "pruebas suficientes".
Pero los defensores Francisco García Santillán y Sergio Pizarro Posse advirtieron que en este caso no hay otro resultado que la absolución.
El tribunal debe esclarecer con si fallo qué pasó el 10 de enero de 2007, cuando Solange apareció asesinada en el departamento que compartía desde hacia un año y medio con Lucila, en la localidad bonaerense de Florida (Vicente López).
Hasta ahora los expertos consultados no pudieron ponerse de acuerdo sobre la hora de la muerte y por eso, durante los alegatos, la Fiscalía se basó en las informaciones que ubicaban el crimen en la madrugada, en el horario en que Lucila aún estaba en la casa, mientras que la defensa denunció la presunta parcialidad de la investigación.
Para el fiscal Alejandro Guevara, Lucila mató a su amiga, a la 1 de aquel 10 de enero de 2007, pese a que, potencialmente, la hora del crimen podría ampliarse entre la 1 y las 7.
Guevara sostuvo que el crimen se cometió cuando Solange "estaba durmiendo y sin poder defenderse"; que el asesino era "zurdo", como Lucila, y que el mensaje del crimen fue aleccionador, como diciendo "así vas a aprender".
El fiscal planteó su principal hipótesis del móvil: Lucila mató a Solange porque nunca le perdonó que su novio hubiera querido engañarla con la víctima.
Seis meses antes del crimen, recordó, el novio de la acusada, Pablo Barrera, habría querido tener un affaire con la víctima; Solange se lo contó a su amiga y luego juntas le rayaron el auto y le pincharon las ruedas, se recordó en la audiencia.
El fiscal remarcó que en aquel momento Lucila envió un mail a su ex diciéndole: "Me clavaste el peor de los cuchillos. Te voy a intentar matar, fuera de joda. Nunca lo voy a perdonar".
Para el fiscal, "no es anecdótico que allí hablara de cuchillo y venganza. Y allí aseguró que "nunca lo voy a perdonar" porque nunca creyó que Solange no hubiera tenido que ver. Lucila no la había perdonado", sostuvo el fiscal.
La defensa, en cambio, advirtió que nunca se imaginaron que la Fiscalía tuviera "la osadía de ensayar una acusación" porque ""Luli" nunca pudo haber estado ahí" en la hora del crimen.
Según la defensa, de los ocho médicos que intervinieron en la audiencia "cinco dijeron que el crimen pudo haber ocurrido a las 8 o a las 9 y los ocho declararon que podría haber ocurrido a las 10" de ese 10 de enero.
También pidió el falso testimonio de Eugenio Aranda, el médico que fue clave para la acusación para fijar la hora de la muerte. Y denunció que no se investigaron pruebas claves como el hallazgo de unas bombachas en una obra en construcción a metros de la vivienda, donde -a su criterio- alguno de los albañiles podría haber sido sospechoso.
Fuente: diario norte
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