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La inflación y la moda, un combo que cambió la mesa de los argentinos

Los precios y la elección por un estilo de vida más sana modificaron los hábitos de consumo. ¿Cuáles son los productos que ganaron y cuáles perdieron?

Publicado Lunes 20 de Septiembre de 2010

La elección de vida, el marketing, la moda y la inflación, se convirtieron en un combo que cambió la mesa de los argentinos. En busca de gastar menos pero comer mejor, algunos productos prácticamente se extinguieron de la canasta diaria, mientras que otros pasaron a primer lugar. De acuerdo a un informe de la consultora Abeceb.com, el pollo reemplazó a la carne, los lácteos a la leche y se toma menos vino, aunque de mayor calidad, publica Clarín en su edición de hoy. Las aguas saborizadas, en tanto, también crecieron en su búsqueda por reemplazar a las gaseosas. La caída en el consumo de carne vacuna es un proceso que lleva décadas: (de los 86,5 kilos anuales en la década del 80 a los actuales 56 kilos). Sin embargo, una estocada importante a la ingesta de este producto esencial de la canasta básica fue el aumento del precio por la abrupta caída del stock de animales, consigna el matutino. El menor consumo de cortes vacunos fue reemplazado parcialmente por el pollo. Así, mientras en la década del 90, se consumía 12 kilos anuales de carne aviar, el año pasado la cifra se elevó a 33 kilos. Se estima que la producción avícola en general va a crecer por encima del 5% promedio anual durante el próximo quinquenio: una buena noticia para las granjas locales. Un estudio del mercado de consumo de huevos prevé que el consumo crezca de 215 huevos por habitante por año a 265 en 2017, informa el matutino. Otro cambio sustancial en la dieta del argentino medio se observa en el consumo de vino. La evolución por habitante demuestra una caída a menos de la mitad desde la década de 1980, cuando se registraba un promedio de 65 litros anuales de esta bebida. En 1990 fue de 60 litros y actualmente es de 30 litros. La merma coincidió con una migración del tradicional vino de mesa a los varietales de mayor calidad. De tal forma que hoy, éstos representan el 30% de las ventas totales de vino, cuando hace una década la proporción era del 14 por ciento. Las gaseosas, por su parte, suelen ser un buen termómetro de las familias para percibir la situación económica del país. Ya que es uno de los primeros recortes que se hacen en el presupuesto de los hogares. Si bien su consumo creció mucho en los últimos 30 años, este mercado se encuentra relativamente estancado", explica la consultora. En el caso de los lácteos, el consumo se recuperó después de la crisis del 2001 pero no logra alcanzar el volumen de los 90", explican en Abeceb.com. Aún, cuando las ventas de yogur, en detrimento de la leche, se duplicaron. FUENTE: Infobae Profesional
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