IEFER Profesional
Hay demasiados intereses en juego. Hay mucho dinero y deudas dando vueltas. Los europeos quieren que el cargo quede en manos de la ministra de finanzas de Francia. EE.UU. teme perder protagonismo. Los asiáticos y latinos buscan mayor voz y voto. Según quien sea electo, habrá ganadores y perdedores
Publicado Lunes 6 de Junio de 2011 en Finanzas
Mientras los países miembros del FMI evalúan candidatos para ocupar la gerencia del organismo, los líderes europeos cierran filas en torno a su preferida para este puesto: la ministra francesa de Finanzas Christine Lagarde.
La canciller alemana,Angela Merkel, fue la primera en poner su nombre sobre la mesa, justo después del encarcelamiento de Dominique Strauss-Kahn, tras la denuncia de abuso sexual que recayera sobre él.
La mandataria aseguró que encuentra motivos suficientes para mantener la tradición de designar nuevamente a un europeo al frente del organismo, de modo tal que haya un intermediario capaz de ayudar a la zona euro a encontrar un salida a la crisis de deuda que azota al Viejo Continente.
Con cerca de un 36% de los votos en el FMI,Europa tiene grandes posibilidades de vencer por mayoría simple. Sin embargo, puede que se encuentre con un obstáculo: los Estados Unidos.
En efecto, la principal potencia tiene derecho a una representación mayor que la de cualquier otro miembro del FMI en la dirección ejecutiva (17 por ciento). Y puede entorpecer la estrategia de sucesión de Strauss-Kahn, ambicionada por muchos líderes europeos. (Vea la nota:Un sillón quedó vacío y ahora se desata una pelea millonaria por ocupar ese "trono").
Fortalecer la moral En medio de toda esa controversia, el nuevo director gerente del FMI asumirá una organización diferente de aquella que Strauss-Kahn heredó.
Las reformas implementadas por el ex titular del organismo sirvieron pararestaurar la legitimidad de la instituciónante los ojos de varios países miembro, en particular, los de mercados emergentes.
Lareputación de la entidad también había mejorado, luego de que expresara su apoyo a los gastos de los gobiernos para estimular las economías, tras la crisis financiera mundial de 2008. A esto se sumó su posteriorgestión ante la deuda de paísesde la zona euro.
"La principal dificultad con la que se encontró Strauss-Kahn fue que el FMI estaba un tanto cuestionado debido a lapérdida de prestigiode la institución, en vistas de lo que pasó en Asia, en 1997, ydespués en Brasil, Rusia y Argentina, entre 1998 y 2001", observó Mauro Guillen, profesor de Gestión internacional de Wharton.
"Era también una organización que estaba intentando redefinir su papel en la nueva economía mundial de países emergentes, que crecían a un ritmo veloz", señaló.
En este contexto, el que asuma como nuevo jefetendrá que verse forzado a adoptar medidas polémicasy decisivas para fortalecer la legitimidad de la institución.
Tal vez, las más importantes sean aquellas dirigidas a evitar otra crisis financiera mundial.
A medio plazo, otroasunto delicado que deberá afrontarquien ocupe el sillón ahora vacío es elposible declive del dólary el rol de éste como moneda de reserva mundial, un asunto muy debatido.
Un nuevo informe del Banco Mundial señaló que posiblemente en la próxima décadael billete verdepierda parte de su actual hegemonía ytenga que "compartir cartel" con el yuan.
Un líder que emerja de los mercados emergentes se mostrará más dispuesto (que uno europeo) a apoyar políticas que incentiven el mayor uso de la divisa china a nivel global. Incluso, hasta podría trabajar codo a codo con el Banco Central de ese país.
Sea quien fuere el que asuma la dirección de la institución, el éxito de laseconomías asiáticaslas habilita a tener unpapel más significativo en la elaboración de las normas de la institución,desde hace tiempo monopolio exclusivo de los países industrializados, señaló el premio Nobel de Economía y profesor de la Universidad de Columbia, Joseph Stiglitz.
Varios analistas y funcionarios concuerdan con Stiglitz. Creen que el modelo actual está superado por dejar a países como China con muy poca representación.
"Como el centro de poder económico y financiero se ha desplazado de forma decisiva hasta Asia,ya es hora de redistribuir los derechos de voto en el Fondo y en el Banco para que reflejen mejor las actuales realidadeseconómicas y financieras", aseguró Richard J. Herring, profesor de Banca internacional de Wharton.
Zona de crisis Merkel fue contundente al afirmar que la zona euro requiere un jefe europeo al frente del FMI.
¿Por qué? En principio, paradar continuidad al trabajo de Strauss-Kahn, quien ayudara a preparar el rescate financiero de Grecia-por unos 110.000 millones de euros- y a instrumentar un paquete separado para otras economías europeas en dificultades por, nada menos, que unos 750.000 millones.
Sin embargo, hay quienes no están de acuerdo con Merkel.
"Ese posicionamiento es ilógico",observó el analista de asuntos internacionales Lex Rieffel.
"Si así fuera, cuando Asia estuvo en problemas, el director gerente del banco debería haber sido un asiático. Y durante la crisis de deuda latinoamericana, alguien de esa región", señaló.
"Los europeos no obligaron a los inversores privados a soportar el peso de la deuda griega fue porqueStrauss-Kahn quería proteger a Europa", señaló el experto, destacando además que, "hasta ser detenido, era considerado el favorito para ganar las próximas elecciones presidenciales de Francia".
En tanto, el Banco Central Europeo y la Unión Europea continúan resistiéndose a que Grecia reestructure su deuda, por miedo a llevar al sector bancario de la región al colapso.
Como contrapartida, Lagarde se manifestó dispuesta a avanzar en este camino.
Los latinos también dicen presente Pero no sólo europeos, asiáticos y estadounidenses miran con cariño el sillón que Strauss-Kahn dejó libre.También los latinoamericanos quieren más voz en el organismo.
De hecho, México tiene uncandidato firme: el presidente del Banco Central deese país,Agustín Carstens, quien se encuentra realizando una gira por la región para tratar de captar los votos del continente.
Sea cual fuere el resultado,a partir de ver quien resulte ganador de esta fuerte puja entre países comenzará a tejerse otra historia, en la quealgunas naciones quedarán mejor posicionadas que otrasfrente a una eventual crisis.
Y lo mismo pasará con las diferentes divisas: también puede llegar a ser distinto el protagonismo de las diversas monedas en su rol de reserva de valor para la economía mundial.
Fuente: iprofesional
Copyright © IEFER, 2009. Todos los derechos reservados