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Llegó a juntar 126 diputados, pero le faltaron tres para el quórum. Hubo ausencias de casi todos los bloques. El próximo intento sería dentro de dos semanas.
Publicado Viernes 1 de Octubre de 2010 en Contadores
Un nuevo fracaso opositor para reunir quórum dejó ayer a la Cámara de Diputados sin debate, luego de que el oficialismo se negara a habilitar la sesión en la que el arco antikirchnerista pretendía aprobar un proyecto para subir el mínimo no imponible del Impuesto a las Ganancias, con un millonario impacto fiscal. La oposición llegó a reunir 126 legisladores sentados en sus bancas, pero le faltaron 3 para completar el número necesario, por lo que la sesión fue levantada tras 45 minutos de espera y por un pedido del jefe del bloque oficialista, Agustín Rossi, en medio de los reclamos del resto de los diputados. La mayoría de las bancadas opositoras tuvo ausencias, aunque las más llamativas fueron las de los tres legisladores del Frente Cívico de Córdoba (la totalidad del bloque), que responden a Luis Juez; y las de los tres peronistas pampeanos de Carlos Verna. También faltaron cuatro de los once de Proyecto Sur, además de un puñado de radicales, peronistas federales, macristas, y cívicos, entre otros. “La oposición tiene mayoría pero hay gente enferma, gente que se retrasó por los vuelos, y otros que son irresponsables. Al Frente Cívico lo contamos siempre y nos llama la atención que no haya estado. Deberíamos sincerar si hay bloques que no están en la oposición”, lanzó tras el levantamiento de la sesión Patricia Bullrich, de la Coalición Cívica. Apuntó también contra algunos legisladores de la centroizquierda que estaban de viaje, como Graciela Iturraspe (en Venezuela) y Fernando “Pino” Solanas (en Italia recibiendo un premio). “Hay diputados que tienen que saber que los miércoles hay que estar. Deben suspender cualquier tipo de actividad fuera del país”, pidió. El senador Juez rechazó de plano las acusaciones, aunque admitió no saber por qué dos de sus tres diputados faltaron a la sesión. Según explicó, Ernesto Martínez tuvo problemas en su provincia y por eso no llegó al Congreso; pero Gumersindo Alonso estaba en su despacho de la Cámara baja y con Susana Mazzarella no se había podido comunicar hasta entrada la tarde, cuando lo consultó este diario. “Nosotros estamos en la vereda de enfrente”, aseguró de todas maneras y advirtió: “No vamos a permitir que nos vengan a apurar”. El jefe oficialista, Rossi, aprovechó la situación. “Van varias sesiones consecutivas en que la oposición impone su agenda en la reunión de Labor Parlamentaria y luego no la logra concretar en el recinto”, apuntó, en referencia a los tres intentos opositores de los últimos dos meses que no tuvieron éxito. Además, subrayó que “el quórum no es una herramienta disciplinaria sino una herramienta política”, al desestimar la chicana de la peronista disidente Graciela Camaño, quien le reclamó al presidente de la Cámara, Eduardo Fellner, que “se aplique el reglamento” y se les descuente el día de la dieta a los diputados ausentes. “Me extraña mucho. Ella fue compañera de nuestro bloque años anteriores y sabe que el quórum siempre lo hemos tenido que conseguir nosotros”, explicó Rossi. El santafesino consideró además que “lo lógico de acá en adelante sería que la Cámara trabaje con una agenda más consensuada” para evitar el naufragio sesión tras sesión. Coincidió en ese diagnóstico Claudio Lozano, quien estimó que “la solución es acordar una agenda de trabajo y luego, si uno quiere sacar cosas que al oficialismo no le gustan, comprometerse y estar”.
FUENTE: Cronista Comercial
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