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A casi un mes de la foto de las cúpulas empresariales, el Gobierno salió a contestar. En un acto por el Día de la Industria, la Presidenta les recriminó los cuestionamientos por la falta de seguridad jurídica.
Publicado Viernes 3 de Septiembre de 2010
| Hipócritas. Esa fue la calificación que dejó entrever la presidenta Cristina Fernández al referirse a los empresarios que, por un lado, recurren al Gobierno para financiar la actividad de sus compañías y, por el otro, reclaman seguridad jurídica. “Creo que también hay mucha hipocresía en algunos sectores, que debe terminarse, porque creo que tenemos que entender finalmente que este proceso virtuoso, económico y social que comenzó en el año 2003 ha permitido un crecimiento armónico del país”, aseguró la Presidenta. El escenario elegido pareció a propósito: el festejo por el Día de la Industria fue organizado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) en el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI). No estaban los principales dirigentes de la Unión Industrial Argentina (UIA) ni mucho menos los directivos que integran la Asociación Empresaria Argentina (AEA). Sucede que, tras la foto entre las cúpulas de ambas entidades, la relación con el Gobierno se desgastó y la Presidenta no dudó en facturarle a uno de los directivos de la UIA, y en su nombre a todos sus pares, por haber posado junto a los hombres fuertes de AEA y reclamar “seguridad jurídica”. El directivo que pagó los platos rotos fue Jorge Sorabilla, quien reviste como director de la textil TN Platex y como tesorero de la central fabril. Ante setecientos asociados a la CAME, la Presidenta recordó que, con motivo de la gira por China, y ante los rumores sobre las negociaciones para destrabar el conflicto con ese país por el aceite de soja que incluían unas supuestas concesiones para liberar la importación de los textiles chinos, Sorabilla imploraba por protección a la industria nacional. “Recuerdo que corría atrás de Débora pidiéndole que por favor –textual–, y lo voy a decir porque yo creo que en la Argentina hay que empezar a hablar con mucha sinceridad: ‘por favor Débora no nos entregue’”, aseveró la Presidenta, quien dijo no querer quedar como una “buchona” al aclarar el nombre y el apellido del ejecutivo en cuestión. El relato de Fernández no terminó allí. En ese momento, aprovechó para cuestionar la foto entre los quince directivos de la UIA y sus pares de la AEA. “Después veo a esta misma persona en una foto en un diario, junto a otros importantes empresarios, que también sus industrias reciben, no protección sino administración del comercio para defender trabajo nacional y empresa nacional, con fuertes críticas al Gobierno por la seguridad jurídica y no sé qué otra cosa”, sostuvo. La respuesta tardó en llegar pero el Gobierno terminó facturando esa foto y los reclamos. En su momento, tras conocerse la foto en las portadas de los matutinos, el Gobierno se había limitado a exponer cada uno de los proyectos de inversión de los empresarios que participaron de esa foto, que contaron con el financiamiento aportado por la Casa Rosada. Unos minutos antes, quien hacía las veces de anfitrión, el titular de la CAME, Osvaldo Cornide, había señalado que lo que estaba en juego eran los intereses. “No es un problema solamente de intereses, creo que también hay mucha hipocresía en algunos sectores”, sostuvo la Presidenta, y pasó a relevar los datos sectoriales desde 2003 a la fecha. FUENTE: Buenos Aires Económico |
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