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Las urnas no detienen la fiebre del plástico: hay 3,6 millones de nuevas tarjetas y los expertos rev

Las familias siguen de shopping y la cercanía de las elecciones no frenan este auge. La deuda con bancos ya perforó el techo de los $33.000 millones y la búsqueda de la gratificación inmediata se comió al largo plazo. ¿Hay techo? Quiénes son los "dueños" del financiamiento de los argentinos

Publicado Martes 26 de Julio de 2011 en Finanzas

¿Hay límite?Es la pregunta que se hacen analistas y expertos en consumo al observar lalluvia de tarjetas de créditoque cae sobre los argentinos. Es que las compras y el financiamiento con plásticosparecen no tener techo a la vista.

Hablar de3,6 millones de nuevas tarjetas en apenas un añoes un dato no menor.

Actualmente,la cantidad de plásticosemitidos por las propias emisoras, bancos y compañías financierasya superó los 31,2 millones, cuando, un año antes era de 27,6 millones (junio 2010- junio 2011).

Por otro lado laapertura de nuevas cuentas(bancarias y no bancarias) -en ese lapso- fue de2,2 millones.

¿Qué significa esto? Que2,2 millones de personas se sumaron a la fiesta consumista.

También, que1,4 millones de argentinos aumentaron sus tenencias, bajo la forma de tarjetas adicionales. En la actualidad existen1,5 plásticos por resumen, es decir, por titular de cuenta bancaria y no bancaria (en este último grupo se ubica Falabella, Coto, Italcred, Provencred, Favacar, entre tantas otras). Negocio para ambos Los motivos que impulsan esta fiebre son muy variados.

Pero, básicamente, este auge se potencia porque termina siendo unnegocio "redondo" para ambas puntas: •Por el lado de los bancos, porque al no poder ofrecer créditos de largo plazo (hipotecarios) concentran toda su artillería en financiar las compras de corto. Y así ganan con los intereses que cobran de aquellos que no pueden pagar el total del resumen a fin de mes.

Por el lado de los usuarios, porque sienten que hacen negocio gastando su dinero, recurriendo a las compras en cuotas fijas para así licuar posteriormente ese pago mensual, vía aumentos salariales. Así se presenta la realidad de hoy en día, que muestra cómo quedó plasmado el "GEN K" en buena parte de la sociedad: consumo a pleno,satisfacción inmediata y pocos incentivos para el ahorro,vía colocaciones bancarias. Shopping, supermercados, automotrices y fabricantes de electrodomésticos festejan. Y el Gobierno -que hizo del boom de compras un "dogma de fe"- también.

"Losempresarios en la Argentinaviven en unestado de comodidad. Elhiperconsumo lo opaca todo", se anima a decir Javier Casas Rúa, flamante titular de PWC. Las estadísticas parecen darle la razón. En losúltimos doce meses, el nivel de compras promediose incrementó un 40%, es decir, casi el doble que la suba de precios no oficial.

El siguiente cuadro es más que elocuente:

Del mismo se desprende undato significativo: • Elgasto promedio por titularha venidocreciendo a la par de la inflación.

• Pero ladeuda de las familiascon las entidades bancariasescaló al doble de ritmo. ¿Qué significa esto? Quelas compras efectuadas no se han cancelado en su totalidada fin del período de pago, más aún en momentos en los cuales "todo se financia".

Así, el stock de deuda total con los bancos ya perforó el techo de los$33.000 millones.

De modo tal que, el escenario actual muestra amás argentinos "tarjetas en mano" y que están conmás deuda sobre sus espaldas.

¿Se llegó al límite? El boom del plástico plantea la gran cuestión desi el mercado argentino puede soportar los niveles de endeudamientoque se están viendo hoy. O si ya se está cerca de una saturación.

Losanalistas ya no ocultan su sorpresapor el vigor que aún siguen mostrando las líneas para financiar el consumo ya que -desde hace un año-vienen advirtiendosobre elescaso margenque les queda a las familias para seguir asumiendo nueva deuda.

Pero lo cierto es que,lejos de mostrar un enfriamiento, el mercado no da señales de freno.

En efecto, lossaldos prestados por las entidadessiguen creciendo aproximadamente20 puntos por encimade la inflación.

¿Hay techo? Sí, pero para los bancos éste aún está muy lejano.

Desde el Banco Hipotecario, uno de los que más agresivamente ha apostado a este mercado, indican que en la Argentinala relación histórica(pago mensual vs. ingreso familiar) es del 30 por ciento.

"Si bien hay una mayor demandade créditos por parte del público en general, todavíaestamos muy lejos de llegar al tope", afirman desde la entidad.

Sobre este punto, también desde el Banco Galicia señalan que, en la medida en quese van produciendo incrementos salarialesque acompañan ala inflación, también sonrevisados los límites al monto de endeudamiento.

"Nuestros clientes tienen margen para seguir creciendo yno notamos que estén llegando a un límite", indican desde el Galicia.

¿Cuál es, entonces, ese límitepara el endeudamiento? Guillermo Barbero, experto en financiamiento del consumo de la consultora Deloitte, aporta algunas estadísticas al respecto.

Señala queel nivel de deuda históricoestuvoen torno de los dos meses de ingresofamiliar.

No obstante ese indicador -que fue el quecaracterizó a la década de los años '90- fue superado en 2008, cuando se llegó a los 2,2 meses de ingreso.

Según el experto de Deloitte, este nivel tuvo un retroceso durante la recesión de 2009. Luego comenzó a repuntar con el crecimiento de la economía -que motorizó el crédito- peroal día de hoy está por debajo de su potencial.

El corto se "comió" al largo ¿Cómo se explica entonces que se gaste más, haya más plásticos que hace dos años y aún así el límite al endeudamiento no aparezca?

Básicamente, sucede que, por ejemplo,en los ´90 la deuda estaba repartida en corto plazo(consumo)y largo(hipotecarios). Claro está, que las segundas tenían un peso más significativo.

En la actualidad,buena parte del endeudamiento se concentra en el corto, habida cuenta de que los préstamos para la vivienda se transformaron en una "especie en extinción" (cayeron al 6% del total de transacciones).

"Más allá del incremento del consumo,el endeudamiento no ha crecido tantocomo para queestemos en un nivel límite. Si bien hay mucha actividad, todavía no es importante el nivel de crédito a mediano y largo plazo", afirma Barbero.

Andrés Mendez, de la consultora AMD, señala que "el límite de endeudamientofuncionade acuerdo a los plazosdel compromiso asumido".

Y lo grafica de esta manera: "Una persona puede adeudar varias veces su ingreso mensual. Pero,lo importante, es que el pago de las cuotas no resulte gravosoen su presupuesto. Un caso sería el de unadeuda hipotecaria-por ejemplo de u$s70.000- que resultaría equivalente a 20 veces los ingresos de una familia que gana u$s3.500 por mes. Ahora bien, lo que sucede es quela deuda promedio de las familias es más reducida(alrededor de $11.500 por persona) lo que está bastante por debajo de un nivel que podríamos llamar ´peligroso´".

En buen romance, el experto señala que elendeudamiento promedio por individuoequivale ados salarios, un nivel sumamente acotado.

Y agrega que "al ser a plazos relativamente cortos, podría resultar tolerable un nivel, por ejemplo, decinco salarios. Y considerando una financiación hipotecaria podría extenderse hasta niveles de 20 sueldos sin problemas".

Por eso, losanalistas perciben un clima de calma, en tanto que los economistas observan que, pese al boom de consumo,la morosidad no se ha disparado.

"Los plazos son cortos por más que se coloquen créditos y el nivel de endeudamiento no va a sufrir grandes cambios. Sucede quelos préstamos a largo plazoson los que realmentehacen crecer este indicador", afirma Barbero.

El experto de Deloitte señala que es por eso que "los bancos siguen sacando préstamoscon altos niveles de montos y cuotas. Porque ven quela gente todavía tiene capacidad de tomar nueva deuda". Cambio de Paradigma "El consumo con tarjeta tuvo un rol protagónico en este último tiempo.El público financió todo lo que pudoy en el mayor plazo posible", destacan desde la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).

En un reciente informe la entidad remarcó que "los consumidoresse mueven prestando atención a los descuentos y, en muchos casos, hastasalen a comprar exclusivamente ofertas".

En la misma línea, desde la consultora Abeceb, liderada por Dante Sica, señalan que "las ventas en supermercados y centros de compra se han expandido fuertemente, impulsadas por unainflación creciente que fomentó el gasto en vez del ahorro". Más enfático sobre este punto es el experto en consumo Fernando Moguier quien, en diálogo con

Fuente: iprofesional

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