IEFER Profesional
Empleados de comercio, gastronómicos, metalúrgicos y del sector vial son parte de la larga lista que elaboró su “cartita” de peticiones. Reclamarán el pago de una suma fija, aguinaldo compensatorio o adelanto de paritarias. Empresarios se preparan para un fin de año movidito. Radiografía por sector
Publicado Jueves 18 de Noviembre de 2010 en Pymes
Se acerca fin de año y las fiestas están casi a la vuelta de la esquina.
En materia salarial, los empresarios se preparan para tomar un respiro, tras un año muy movidito en acuerdos salariales, paritarias y arduas negociaciones con los gremios.
Sin embargo, no todos podrán disfrutar de tal merecido descanso.
Sucede que los líderes gremiales, de varias ramas de actividad, nuevamente están golpeando a sus puertas.
Vienen vestiditos de Papa Noel aunque no, justamente, para traerles un regalito. Por el contrario, llevan consigo su "listita de reclamos" bajo el brazo.
Y ésta incluye, ni más ni menos, que los famosos "plus navideños", revestidos bajo la forma de pagos de una suma adicional, o bien de un bono, de un premio especial o cualquier otro tipo de gratificación que haga las veces de un "souvenir" para estas fiestas.
En definitiva, la elevada inflación -en particular la de este último trimestre- no hizo más que reavivar sus pretensiones y alentarlos a ir en busca de nuevos mecanismos compensatorios.
La lista de reclamos
Entre aquellos que ya comenzaron a moverse en esta dirección figuran los mercantiles, gastronómicos, metalúrgicos, trabajadores de la alimentación, del sector vial y recibidores de granos, que estarían negociando una mejora cuyo piso rondaría los $500, con techo en los 2.500 pesos.
Estos gremios, en conjunto, representan a más de 1 millón y medio de trabajadores.
Sus reclamos comenzaron a cobrar vida en octubre, mes en el que los bancarios recibieron unos $1.800 remunerativos, por única vez, y acordaron adelantar las paritarias del año que viene.
A esto se sumó lo ocurrido luego, en noviembre, momento en el que los trabajadores del sector del transporte y distribución de gas -liderados por el moyanista Oscar Mangone- acordaron con Gas Natural Ban un plus salarial de un 5%, que se sumó al aumento del 25% convenido en el año.
Cabe destacar que, en el caso de empleados de comercio, gastronómicos y metalúrgicos, sus líderes gremiales ya habían obtenido -en las negociaciones colectivas- subas superiores al 25%, que representaron incrementos de entre $500 y $650 para la categoría inferior de la escala.
Con este ajuste, los trabajadores habían logrado que sus salarios estuvieran unos puntos por encima de la inflación.
Sin embargo, la reciente alza de algunos precios que componen la canasta familiar sirvió como detonante para que los líderes gremiales ahora quieran ir por más.
"Alimentos y bebidas subieron más del 30%. Esto es una realidad que no podemos desconocer y hace que tengamos que encontrar alguna vía para compensar el achique en el poder de compra", reconoció a este medio el líder sindical de uno de los sectores que se encuentra en plena negociación.
En tanto, Dante Camaño, secretario general de los gastronómicos de Capital, senaló a iProfesional.com: "La inflación no da respiro. El Gobierno trata de controlar los precios, pero el gasto en alimentación de una familia tipo se fue a las nubes. Cuando firmamos el 35% parecía terrible, y hoy no nos alcanza".
Los reclamos salariales de fin de año llegan en un momento en el que la suba de precios generó un debate dentro del Gobierno, que dio lugar a un duro cruce entre el ministro de Economía Amado Boudou y el jefe de Gabinete Aníbal Fernández.
Días atrás, Boudou había afirmado que la inflación tenía "impacto" en la clase media-alta de la sociedad.
"Yo no coincido con eso, normalmente es al revés", sostuvo Fernández marcando su plena disidencia con el titular del Palacio de hacienda. Incluso fue más allá, al reconocer que es justamente en los sectores con menores ingresos en los que "impacta con más fuerza" el rubro alimentos y bebidas, que es "donde se están registrando los aumentos más importantes".
Qué piden los sindicatos para fin de año
En la actividad comercial, líderes del gremio liderado por Armando Cavalieri confirmaron a iProfesional.com que exigirán un plus de fin de año cercano a los $1.000, una cifra que duplica lo que habían pedido el año pasado.
"Vamos a pedir unos $1.000 pesos para las fiestas a las grandes empresas donde tenemos más organización", adelantó a este medio un representante del sindicato.
En 2009, los trabajadores del sector habían reclamado unos $500, pero finalmente sólo fueron otorgados por los supermercados, donde existe un mayor nivel de intervención gremial.
Por otra parte, los empleados de comercio presentaron una solicitud en el Ministerio de Trabajo para reabrir las negociaciones salariales.
Tras lograr en junio una suba del 29%, que elevara el básico desde los $2100 a los $2700, en tres cuotas, el sindicato ahora busca resolver los puntos que habían quedado pendientes, como los adicionales para los empleados patagónicos, la limitación del trabajo a tiempo parcial, la jornada reducida para las cajeras y la tercerización de actividades.
Los gastronómicos tampoco se quedan atrás y reclamarán su bonus de fin de año. Si bien no precisaron la suma que solicitarán, aseguraron que la cifra varía según la empresa y que ya están realizando reuniones con las cámaras patronales.
A principios de julio, el sindicato que conduce el Luis Barrionuevo había logrado un incremento del 35% dividido en cuatro cuotas.
En la industria, el panorama es similar. Aunque los metalúrgicos tratan de mantener un perfil bajo para no complicar al Gobierno antes de las elecciones, empresarios del sector revelaron que desde octubre comenzaron a recibir "presiones" del personal para que les otorguen un reconocimiento antes de que concluya 2010.
"En Córdoba, hay compañías a las que se les pidió una suma fija de $1000, a otras $700 y a algunas $500. Hay una escalada de reclamos y hasta implementan el quite de colaboración", advirtió a este medio, el vicepresidente de la cámara metalúrgica de la provincia, Juan Grundy, quien añadió que en Buenos Aires también "se habla de un bono de fin de año".
La Unión Obrera Metalúrgica fue uno de los primeros gremios en cerrar paritarias en 2010, cuando en abril logró un ajuste del 26,6%, en dos cuotas.
Sin embargo, ahora no sólo reclaman un premio para las fiestas sino además discutir en paritarias la mejora de algunas categorías, al considerarlas retrasadas.
Otro sector que sigue los mismos pasos es el de la alimentación.
El agitado gremio liderado por Rodolfo Daer (STIA), aquél que en mayo rompiera el techo salarial al obtener una suba del 35%, reclamará un adelantamiento del cobro de las cuotas en las que se había partido el incremento.
En la negociación, el sindicato y las cámaras habían pautado que el ajuste se dividiría en una suma no remunerativa ($300), un 29,57% en mayo, un 3,1% adicional en septiembre, y el 2,53% restante en marzo. Ahora reclaman que se pague "cuanto antes" el último tramo.
En este contexto, las comisiones internas "rebeldes" dieron un paso más allá de la conducción gremial y en varias fábricas votaron por exigir un doble aguinaldo para fin de año, en una actividad donde el básico de la categoría más baja ronda los 3.000 pesos.
"El gremio no está pidiendo suma fija a nivel nacional. Nosotros, en cambio, votamos por una compensación extraordinaria de $1500 para diciembre", aseguró Javier Hermosilla, miembro de la comisión interna de Kraft y uno de los líderes en el 2009 de las protestas contra 155 despidos en la compañía.
El delegado, enfrentado con Daer, adelantó a iProfesional.com que este jueves se reunirá con la empresa para acordar la implementación de tal pretensión. No obstante, según explicó, la gerencia ya le anticipó que el pedido "no estaba en sus planes".
En este marcó, aseguró que, en caso de no obtener una propuesta por parte de la firma en los próximos días, los trabajadores de la planta ubicada en General Pacheco realizarán medidas de fuerza.
En tanto, los recibidores de granos, agrupados en URGARA, también podrían entrar en conflicto. En la lista de demandas, el secretario gremial de la organización, Pablo Palacios, indicó a este medio que, una de ellas, es el pedido de una suma fija para las fiestas.
"Estamos evaluando la posibilidad de obtener un aguinaldo adicional", aseguró el dirigente.
Hoy el salario básico de un recibidor oscila entre los $4500 y $5000, dependiendo del sector y la categoría, por lo que un aguinaldo suplementario equivaldría a unos $2500 pesos.
Sin embargo, la cifra podría ser mayor porque hay sueldos que superan el básico y, además, porque el cálculo del aguinaldo varía si se tienen en cuenta, entre otros ítems remunerativos, las horas extras trabajadas.
Cabe recordar que en julio URGARA logró un incremento del 40% para la mayoría de los convenios y en agosto obtuvo un 30% para los acopiadores hasta diciembre.
Ahora, el sindicato pide una "recomposición salarial" para la rama de acopio, en donde busca acercarse al ajuste conseguido en el resto de los convenios.
En las próximas semanas, los acopiadores podrían entrar en conflicto por encuadre sindical ya que, según sostiene Palacios, las empresas los enmarcan en comercio mayoritariamente y, en menor medida, como trabajadores rurales.
Por otra parte, el gremio de los recibidores está discutiendo en paritarias cambios en las condiciones laborales.
Se trata de los turnos, los mecanismos de contratación, el régimen de antigüedad, la forma de liquidación de los adicionales, el presentismo, la limitación de la jornada laboral por insalubridad y la creación de un régimen especial jubilatorio.
Los trabajadores del peaje irán más lejos y, según adelantaron, exigirán una cifra superior a los 1200 pesos. En declaraciones, el dirigente del sector, Facundo Moyano, dijo que el año pasado recibieron una suma remunerativa de $600 y que ahora pedirán "el doble o un poco más, teniendo en cuenta la inflación".
En cuanto a las paritarias, el hijo menor del jefe de la CGT aseguró que su organización no tiene previsto reabrir la negociación colectiva, tras conseguir un aumento del 30% este año. Sin embargo, reconoció que aquellos gremios, como Luz y Fuerza, que "acordaron subas cercanas al 20%, tienen que volver a negociar".
Uno de estos casos es el de los empleados bancarios. El sindicato, cuyo líder José Zanola se encuentra detenido por la causa de medicamentos adulterados, fue el primero del sector privado en cerrar la discusión salarial, pero también uno de los primeros en reabrirla.
A fines de abril, los bancos dieron un aumento del 23% en una sola cuota. Sin embargo, con el pasar de los meses, comenzó a resonar puertas adentro del gremio -sobre todo entre la oposición- el reclamo de que se reabriera la paritaria para incorporar a los básicos una suba del 15 por ciento.
Finalmente, el avance de la inflación junto a la intensificación de las demandas salariales, terminaron por convencer a los bancarios de lanzar dos paros en todo el país.
No obstante, desde la conducción se cuidó en todo momento de despegar sus demandas de la "reapertura de paritarias" que comenzaban a exigir, entre otros, los trabajadores de Luz y Fuerza.
En cambio, La Bancaria indicó que lo suyo se trataba de "una adecuación salarial vinculada con el alza sostenida de precios".
De este modo, el sindicato se hizo de una suma extraordinaria de $1.800, pero, además, consiguió adelantar la discusión salarial para el 6 de diciembre.
Adelanto de fechas
"Hay varios sindicatos con los que el Gobierno no quiere conflictos en un año electoral. Entonces va a tratar de arreglar antes, en diciembre. Es factible que nos den algo para enero y febrero, y en marzo se abra la paritaria", manifestó a iProfesional.com, Hernán Drago, delegado opositor a la conducción, de la seccional Buenos Aires del Banco Provincia.
En efecto, dentro de la CGT no descartan la posibilidad de que el Gobierno se anticipe a los sindicalistas y otorgue una suma fija antes de fin de año.
Más allá de que vaya a darse o no este escenario, lo cierto es que varios dirigentes prevén que la ronda salarial del 2011 será distinta.
A diferencia del 2010, cuando la mayoría de las negociaciones colectivas se desarrollaron entre marzo y julio, algunos líderes gremiales estiman que, esta vez, se van a adelantar las paritarias para que las discusiones por las mejoras remunerativas queden alejadas del momento en que los argentinos tengan que volver a poner su voto en las urnas.
Fuente: iProfesional.com
Copyright © IEFER, 2009. Todos los derechos reservados