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El ex secretario de Finanzas advirtió que el país "está demasiado atado al ciclo económico" y que debería dar respuesta a las vulnerabilidades que va acumulando antes de colocar un bono en los mercados internacionales. "No es estable este ritmo de aumento de precios", alertó
Publicado Miércoles 4 de Agosto de 2010
El ex secretario de Finanzas, Daniel Marx, advirtió que la Argentina está demasiado atada a los ciclos económicos y que debería implementar mejoras que reduzcan la vulnerabilidad antes de salir nuevamente a colocar deuda en los mercados internacionales.
En los últimos días, por la revalorizaciónque registraron los bonos, habría retomado fuerza la idea desalir aemitir deuda en el Ministerio de Economía.
En particular, el lunes la tasa de rendimiento implícito deltítulo Global 2017, que fue entregado a los bonistasinstitucionales que ingresaron al canje por el reconocimiento de los intereses pagados desde 2005,pasó a ser de un dígito, al ubicarse en 9,99 por ciento. De esta manera, seposicionó por debajo de barrera que se había impuesto el ministro de Economía,Amado Boudou,para salir a emitir deuda.En una entrevista con iProfesional.com,quien fue negociador de la deuda pública durante los Gobiernos de Raúl Alfonsín, Carlos Menem y Fernando De la Rua, destacó que el canje llevado adelante por Boudou "marca un punto de progreso" pero no es suficiente porque aún quedan temas pendientes como el Club de París.
-¿Las subas en las jubilaciones y en las asignaciones universales por hijo anunciadas la semana pasada van a tener un correlato en los precios? -Depende de cómo se financien. Desde ya, si uno tiene un aumento del gasto, se incrementa la demanda agregada y si la oferta no crece, impacta en los precios. Por otro lado, si el alza está compensada por una disminución de algún ingreso, por impuestos, financiamiento o acumulación de ahorro previa, no debería tener un efecto en la inflación. -¿Qué efectos puede tener la transferencia de utilidades del Banco Central al Tesoro? -Las utilidades, que en su enorme mayoría se corresponden a devaluación o movimientos que no surgen de preservar el valor de la moneda, no deberían ser entregadas al Tesoro o, en todo caso, ser monetizadas. Ahí sí tenemos un caso claro de aumento de demanda agregada. Es un mecanismo para licuar parte del gasto público o el déficit y en consecuencia, si no se neutraliza por otro lado,habrá un impacto sobre los precios. -¿Por qué se hace en cuotas? -Para ir diluyendo el efecto. Aparentemente, no hace falta el dinero de golpe. Además, para ir graduando el impacto a lo largo del tiempo y permitir que una parte sea neutralizada monetariamente. -¿Entramos en un período de dominancia fiscal? -Es algo mezclado. Si uno ajusta las cuentas por una contabilidad más o menos consistente con el pasado, no hay superávit primario. Segundo, están las necesidades de los vencimientos de capital e intereses que tiene el Tesoro y que no está financiándolos directamente con los mercados voluntarios sino que está recurriendo al Banco Central. Desde ese punto de vista, hay un acomodamiento. Por otro lado, el BCRA no está monetizando todo. Hay un equilibrio que, por ahora, se mantiene pero que no necesariamente va a ser muy estable, por lo cual si cambian las circunstancias va a haber que ir ajustándolo. -¿Los pesos que se vuelquen en la economía en los próximos meses van a ir hacia el consumo o haciala compra de dólares? -Se repartirá. Actualmente se nota que una parte está yendo al consumo, otra a bienes durables, y otra se está yendo a atesorar activos externos. -¿Entonces va a continuar esta tendencia o ve posibilidades de que alguna se acentué? -Va a continuar por un tiempo. Después variará según las circunstancias. Si por ejemplo, suben las tasas de interés de dólares en el mundo y la divisa tiende a apreciarse, la gente va a tender a ahorrar más en moneda extranjera. No preveo que esto ocurra en el corto plazo. Es una vulnerabilidad pero no un problema inmediato. Por otro lado, si la gente considera que hay demasiados pesos, también buscará alternativas pero son circunstancias que van cambiando en una pista que se torna más resbalosa porque los aumentos de precios existen y se van retroalimentando. -Tras haber encabezado varias negociaciones de deuda,¿cómo ve el resultado del canje llevado a cabo por este Gobierno? -El canje marca un punto de progreso. Es bastante parecido al del 2005, nada más que actualizado porque le sacaron el cupón del PBI que no correspondía darlo y, por otro lado, actualizaron por intereses. Si bien disminuye la litigiosidad potencial, quedan otras cosas por solucionar del tema deuda, incluyendo lo del Club de París. Sin embargo, no hay que dejarse llevar por los instrumentos financieros como reemplazantes de las cuestiones reales. Ahí tiene que ver la estrategia de crecimiento, la disminución de la vulnerabilidad que puede tener la Argentina si cambian las circunstancias externas y una mejora en la institucionalidad. El canje sirve puesto en ese contexto. -¿Cómo ve la economía real más allá de estos puntos que hay que afianzar? -Este es un año de fuerte crecimiento impulsado por, entre otras cosas, el aumento del 30% de la cosecha respecto al año pasado, que da mayores ingresos porque además, los precios son relativamente buenos. Brasil es otro factor externo que está ayudando porque es una economía que crece mucho y es un socio comercial importante para la Argentina. Hay menor salida de capitales, con lo cual este aumento de ingresos significa mayor gasto local. Eso da una buena base de crecimiento para este año. El asunto es cómo se sostiene, porque las cosas pueden cambiar afuera, aparecen cuellos de botella adentro y no llega toda la inversión que uno quisiera. -¿Qué determinaría que haya más inversión? -Eso es muy complejo. Uno no debería esperar que esto cambie de un día para el otro sino que es toda una trayectoria. Creo que el funcionamiento de las instituciones ayuda mucho. Es una cuestión importante y dentro de ello, tienen que ver las políticas comerciales y de precios. Hay un diferencial entre la inversión reproductiva y la demanda, que parece estar distanciándose. -¿Es un buen momento para que el Gobierno nacional vuelva a tomar deuda en los mercados internacionales? -Es un mundo complicado pero con tasas de interés muy bajas y donde los mercados emergentes son bastantes bien vistos. Países como Brasil y Perú están teniendo buen acceso. La Argentina está mejorando sus condiciones pero viene de una situación muy complicada comparada con ellos. Si se persiste en las mejoras y da respuestas a estos temas de predictibilidad institucional, puede mostrar buenos números pero tendría que disminuir y dar respuesta a las vulnerabilidades que está acumulando. Especialmente, está demasiado atada al ciclo económico. Es como la temperatura que fluctúa: una cosa es preverlo y tener la ropa para enfrentarlo y otra es no considerarlo. -Pero en el corto plazo, ¿lo recomendaría o hay que esperar a esas mejoras? -Recomendaría impulsar y persistir en las mejoras. La respuesta debería ser muy rápida, en términos de tener condiciones de acceso bastantes más favorables de las que se ven hoy y ni hablar de las que se veían hace dos meses. -Algunas provincias se aprestan a tomar deuda para cubrir déficit convalidando cercanas al 12%, ¿la situación de ellas es diferente? -Estamos viendo que Brasil se está financiando a tasas de entre 4 y 5 por ciento. Por eso decía, la distancia es muy grande. Las provincias en sí influyen marginalmente sobre sus condiciones de financiamiento. Tiene mucho más que ver conel marcoque crea la Nación que lo que puedan hacer los distritos de por sí. -Los gobernadores en un momento habían manifestado que iban a esperar a que la Nación emita para salir ellos a colocar deuda. ¿Se están apresurando? -La lógica era esperar pero lo del Gobierno no vino al ritmo que ellos consideraban factible. Varias provincias tendrán necesidades. Algunas están logrando condiciones de acceso algo mejores que la Nación, otras no, pero siempre gira alrededor de eso. Es una situación donde entran varios factores en la ecuación. Idealmente uno quisiera postergarlo -si es que se puede- pero si no saldrán a colocar. Es una evolución que hay que hacer mirando caso por caso. -¿Qué se puede esperar en materia económica para lo que resta del año y el 2011? -Para este año, si uno no crea sobresaltos propios, se puede esperar un mundo complicado, anémico, pero para la Argentina no debería ser un año tan difícil porque debería tener buenas condiciones, dadas sus ventajas competitivas internacionales por los productos y los precios. Algunos asocian las elecciones con sobresaltos locales, ahí depende como se manejen. Silo hacen con prudencia, con un mundo que acompaña, con cuentas que se deterioraron pero no son extraordinariamente malas, y dan un mejor clima de inversiones, no importa el resultado electoral.Si hay cosas que van en una dirección favorable a empleo e inversiones, se puede cerrar un buen año. Pero puede también complicarse si no sedan estas señales y, por otro lado, empiezan las tensiones entre precios y tipo de cambio que pueden generar problemas en el mercado financiero e incidir en la demanda. -Si el Gobierno decide acelerar el gasto, ¿puede esperarse un año complicado para la inversión? -Depende decómo se financie y cómo sea la estabilidad local. Pero el gasto en los años precedentes vino creciendo mucho más fuerte que los ingresos y hoy tenemos tensiones de precios. Tener este nivel y pensar que esto va a durar para siempre, es algo que me preocuparía. No es estable este ritmo de aumento de precios. El 2011 puede ser un año importante en una definición de dirección. El comportamiento del gasto, su financiamiento y las otras variables de manejo monetario e institucional son los que van a dar la pauta para establecer si la inflación va a ir desacelerándose o no.
Fuente: iprofesional.com
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