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Revalorización en dólares y precios impulsan al campo como opción de negocios

Desde inicios del año pasado, los valores de la tierra fuera de las zonas urbanas se mantienen prácticamente sin modificaciones. Incluso, en algunas áreas, hasta se registran algunas bajas. ¿Cuál es el costo de la hectárea en las principales zonas del país? Particularidades del mercado

Publicado Sábado 18 de Septiembre de 2010

“El campo te da dos alegrías: la primera, cuando lo comprás. La segunda, cuando lo vendés”. La frase no pertenece al ámbito de la ficción. Muy por el contrario, es obra de un experto inmobiliario que, como otros en el sector rural, no dudan en tildar a éste como un momento oportuno para apostar al campo como oportunidad de inversión.

Sucede que los valores de la tierra fuera de las zonas urbanas se mantienen prácticamente sin modificaciones, prácticamente desde inicios del año pasado. Un ejemplo: la hectárea en la zona “núcleo” –la franja más fértil del país, emplazada enel sur de Santa Fe y el norte de Buenos Aires– sigue cotizándose a entre u$s12.000 y u$s15.000 desde julio de 2009. Justamente esta situación de precios quietos aparece, a los ojos de los especialistas, como el principal argumento que devuelve al campo el estatuto de inversión segura y rentable. Y una prueba de qué tan palpable es esta calificación puede ubicarse en la suba en el nivel de operaciones que, de enero a esta parte, vienen registrando algunas de las principales inmobiliarias que operan en el sector. “La compraventa muestra un gran movimiento respecto del año pasado. Lo importante es cómo vuelve la atención de los inversores, que valoran la diferencia en dólares que da un campo al momento de una reventa”, comentó a iProfesional.com Pedro Nordheimer, director de la comercializadora del mismo nombre. “Un campo en la Argentina,según se puede comprobar de manera histórica, da una valorización anual de un 30% en dólares como mínimo. En muchos casos, la cotización se ubica incluso por encima de ese porcentaje”, agregó. Para ilustrar estos parámetros, el especialista apeló a un ejemplo concreto. “En 1992, comercializamos la hectárea en Pila, entre General Belgrano y Ayacucho, a 240 dólares. Hoy, por esa misma superficie, el piso de venta no baja de los u$s4.000”, puntualizó. Asimismo, Nordheimer remarcó la baja de hasta un 10% en los precios que exhiben zonas como el sur de la provincia de Buenos Aires. “Factores como el clima o el interés por invertir en campos de otras áreas son los que hoy empujan las depreciaciones en lotes cercanos a Bahía Blanca o en partidos como Coronel Pringles, Tornquist, o localidades bonaerenses vecinas a Río Negro”, graficó. Los valores congelados -que también explicitan consultoras como Reporte Inmobiliario y la Compañía Argentina de Tierras- dejan entrever que, para los inversores, el momento de apostar por el campo es justamente ahora. De acuerdo a un informe divulgado precisamente por Reporte Inmobiliario, en estos meses se prevé un sostenimiento en los valores de la tierra, “pero con arrendamientos que harán mejorar la rentabilidad del dueño”. “El campo, en cuanto a alternativa de inversión, comenzará a ser más buscado por el grado de seguridad que siempre brinda”, explicó a iProfesional.com Enrique Cortelletti, analista de dicha consultora. Cortelletti aseguró que “prácticamente todos los valores en dólares se han mantenido, y las expectativas en términos de rentabilidad para los que compran son muy buenas”. “Igualmente, el buen momento del campo en actividades como la ganadería hace que, quien vende, sea alguien que desea salirse del negocio por cuestiones en particular. Si no, es raro que se decida la comercialización de una determinada superficie”, indicó.

Época sin subas Según los analistas consultados por iProfesional.com de 2009 a esta parte sólo en algunas zonas específicas se han registrado mejoras en las cotizaciones. A modo de ejemplo, en Marcos Juárez, Monte Maíz y Arias, el precio subió menos del 15% hasta alcanzar los u$s11.500 la hectárea. La contracara puede ubicarse en la Patagonia y el sur bonaerense, afectados el último tiempo por profundas sequías y el permanente desmonte. Los precios de las hectáreas, en esas latitudes, parten de valores muy bajos aunque, en contados lugares, pueden trepar a los 1.000 dólares. “Los valores se mantienen desde el año pasado y lo cierto es que no hay indicios para adelantar que tal situación cambiará. En campos del sur bonaerense, como Coronel Pringles o Tornquist, incluso se pueden ubicar bajas de hasta un 10% en los valores”, sostuvo Nordheimer. Carlos Pechini, también miembro de la misma firma especializada, aseveró que la baja de precios que afectó a los campos entre 2008 y 2009 ahora sirve de plataforma para anticipar que nuevos capitales comenzarán a pisar fuerte en la actividad agroganadera en los próximos meses. “Desde hace poco más de un año las cotizaciones no han cambiado mucho en cuanto a los valores. Aunque el inversor debe revisar puntualmente la situación de cada zona, lo cierto es que quien coloca capital en la tierra termina obteniendo un beneficio, aunque existan momentos complicados en la economía”, expresó a iProfesional.com. Pechini añadió: “Si uno compra un campo hoy, puede que, por cuestiones como el clima o determinadas decisiones políticas, encuentre que el rendimiento no sea pleno en un primer momento. Pero, en el mediano o largo plazo, comienza a dar sus frutos. Así ha sucedido siempre”. En el caso de un inversor que decide incursionar por primera vez en el rubro, ¿conviene comprar para una posterior explotación o directamente arrendar la superficie? Ante la pregunta, el especialista señaló: “Depende del objetivo comercial que se plantee cada empresario”. “Se puede arrendar para obtener una ganancia monetaria directa, o fijar un contrato para obtener un porcentaje de la producción. La otra opción es llevar a cabo la explotación del terreno”, explicó. Para luego añadir: “En este último caso, lo que puede pesar es la inversión posterior que se debe realizar para poder empezar con la explotación. Hay que evaluar las escalas, ver qué tanto se conoce de la materia y qué tan fácil resulta administrar la tierra. Más allá de eso, tanto comprar para arrendar como adquirir para explotar son opciones muy valederas en estos días”. Pedro Nordheimer, en tanto, fue más concreto: "Más allá de las distintas alternativas, el gran negocio del campo es adquirir para revender en diez o veinte años".

Variación ganadera En lo que va del año, la principal variación que muestra la tierra, en términos de valores, hay que ajustarla a los lotes dedicados a la producción ganadera. En ese caso, los campos exhiben aumentos de hasta un 10% respecto del 2009. “El incremento está relacionado con el repunte que está mostrando el precio de las vacas. Hay expectativa de venta en ese ámbito, aunque los valores están muy por debajo de lo que puede cotizar un campo orientado, por ejemplo, a la producción de soja”, aclaró Pechini. Aunque muy por debajo de lo que valen las superficies aptas para la producción agraria, la tasación de los lotes para la cría de ganado que, en muchos casos también cuentan con espacios dedicados al cultivo, ostenta precios que van de los u$s300 la hectárea en zonas de provincias como Catamarca o La Rioja, o u$s4.000 que valen las tierras ubicadas en la cuenca del Salado, en la provincia de Buenos Aires. Entre ambos extremos se ubican parcelas en San Luis y Córdoba, que hoy se ofrecen a casi u$s1.200 la hectárea. Ya en Chaco, la misma superficie se comercializa a u$s1.000, mientras que en el norte de Corrientes la hectárea no baja de los 2.000 dólares. Patricio Eleisegui © iProfesional.com

Fuente: iprofesional

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