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Tras la derogación del artículo que prohibía usar este parámetro como referencia en las discusiones paritarias, se abre un nuevo escenario para las empresas. El especialista Sergio Alejandro analizó los efectos de esta modificación a la Ley Nacional de Empleo
Publicado Viernes 9 de Julio de 2010 en Abogados
Esta semana se oficializó el cambio a la Ley Nacional de Empleo que deroga la prohibición de tomar el salario mínimo vital y móvil (SMVM) como parámetro para la discusión de las paritarias, un proyecto impulsado por el diputado oficialista Héctor Recalde y apoyado por el jefe de la Confederación General del Trabajo, Hugo Moyano.La paradoja de esta iniciativa es que el mes pasado fue votada en contra por el bloque kirchnerista del Senado a pedido del ministro de Trabajo, Carlos Tomada, a pesar de que había sido aprobada por unanimidad en la Cámara de Diputados en diciembre de 2008, con el voto de la bancada que responde al oficialismo. Las razones que expuso el ministro Tomada ante la Comisión de Trabajo de la Cámara alta -a la hora de esgrimir sus argumentos para que no seapoyara esta iniciativa- fueron que "cuando al salario mínimo se lo convierte en referencia de casi todo, lo matamos". Tomada rechazó así la eliminación del artículo 141 de la Ley de Empleo, que impedía el uso del salario mínimo vital y móvil como valor de referencia para negociaciones paritarias. La cláusula había sido sancionada en 1991 por el gobierno de Carlos Menem. En consecuencia, desde su publicación en el Boletín Oficial el lunes pasado, y su entrada en vigencia a partir del 15 de julio, los aumentos que se pacten sobre el salario mínimo deberán ser considerados como una referencia clave para las próximas negociaciones salariales. ¿Por qué preocupa a las empresas? La nueva ley abre una peligrosa puerta para que las distintas paritarias se reabran -aún ya habiendo acordado el incremento a otorgar en los distintos sectores- cada vez que el Consejo del Salario modifique el monto del salario mínimo. Además, el ajuste de dicho valor de referencia dará lugar al reclamo para que se eleven en igual proporción las distintas escalas. El salario mínimo actual es de $1.500. El Consejo del Salario, conformado por entidades empresarias, sindicales y el ministerio de Trabajo, llegó a un acuerdo (en julio del año pasado) para elevarlo escalonadamente, hasta llegar a este valor. Y esta práctica se realiza con cierta frecuencia, más aún si la inflación es elevada. Con la nueva normativa, los líderes gremialistas más confrontativos tendrán sobradas razones para pedir que se renegocie la paritaria y reclamar un incremento adicional, en proporción al ajuste efectuado en este parámetro. Es por ello que el ministro de trabajo, Carlos Tomada, se opuso enfáticamente a la sanción de la medida. Cuadro de situación Para Sergio J. Alejandro, director del Suplemento de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social de elDial.com, en la práctica, la prohibición dispuesta por el artículo 141 de la Ley 24.013 de que el salario mínimo no podía ser tomado como índice o base para la determinación cuantitativa de ningún otro instituto legal o convencional fue incumplida tanto por el Poder Legislativo como por el Ejecutivo. En este sentido, el especialistamenciona la Ley 26.427 que creó el Sistema de Pasantías Educativas en el marco del sistema educativo nacional. En su artículo 15 dispone que los pasantes deben recibir una suma de dinero en carácter no remunerativo en calidad de asignación estímulo, la cual se calcula sobre el salario básico del convenio colectivo aplicable a la empresa, y que debe ser proporcional a la carga horaria de la pasantía. Agrega que, en el supuesto caso de haber más de un convenio aplicable, se toma en cuenta el más favorable para el pasante. Cuando se trate de actividades que no cuenten con convenio colectivo, continúa el abogado, se debe aplicar para el cálculo de la asignación estímulo, el SMVM, en forma proporcional a la carga horaria de la pasantía. Cuando se comentó dicha ley, el expertoexpresó que “además de oponerse a los objetivos de la ley, colisiona con la prohibición expresa del artículo 141 de la Ley 24.013 Nacional de Empleo que prohíbe que el salario mínimo, vital y móvil sea tomado como índice o base para la determinación cuantitativa de ningún otro instituto legal ”. Otro ejemplo de esta colisión es el Régimen Especial de Empleo para personas desocupadas mayores de cuarenta y cinco (45) años de edad. En ese marco, la Subsecretaría de Trabajo por resolución 2593 (publicada el 2 de junio de 2008)dispuso poner en funcionamiento, a partir del 1 de julio de ese año, el Régimen Especial de Empleo para personas desocupadas mayores de cuarenta y cinco años de edad en el ámbito de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires -que fue creado por la Ley 2352 y reglamentada a través del decreto1714/2007-. Las empresas tienen derecho a recibir un subsidio directo, por el término de un año, por trabajador contratado bajo el presente régimen. El subsidio directo reconocido a las empresas que cumplen los requisitos establecidos para el presente régimen será del quince por ciento (15%) del salario mínimo, vital y móvil por cada trabajador contratado, vigente a su fecha de contratación, por el término de un año debiendo contar con el crédito presupuestario suficiente antes del otorgamiento del mismo e informar al cierre del ejercicio aquellos subsidios pendientes conforme el régimen de pagosplurianuales. Al comentar este régimense expusoque “el sistema utilice el SMVyM como base para el cálculo del subsidio es criticable en cuanto contradice lo dispuesto por el artículo 141 de la ley 24.013”. También la prohibición no fue cumplida por el Ministerio de Trabajo, dado que la Secretaría de Trabajo homologó convenios colectivos con cláusulas que toman en consideración al SMVM. Sergio J. Alejandro Director del Suplemento de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social de elDial.com (c) Especial para iProfesional.com
Fuente: iprofesional
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